martes, 31 de julio de 2007

El mejor amigo

Hace ya algún tiempo, en una de las muy primeras de mis milhoras, conocí en el lugar donde estudiaba a un niño; delgado, de maneras delicadas y muy educado, del cual no diré me hice amigo, ni el se hizo mi amigo, sino que nos hicimos muy amigos, y aunque la mayoría decía que era un engreído y medio afeminado debido a su modo de ser; educado, gentil, siempre ordenado y muy cuidadoso en su forma de vestir. (Ese suele ser el castigo de todos los que no parecen ser como el resto: son maricas)

Bueno, a mi me parecía que no y en realidad era el mejor amigo que tenia en esa época; él y yo para todo fin éramos uña y mugre mas de una vez me agarre a golpes con varios compañeros que trataban de fastidiarlo, él era mi amigo y punto; pasábamos los recreos en laaargas charlas sobre dibujos animados, aviones, que le apasionaban, y películas que habiamos visto en el cine.

Luego como es lógico mis papas empezaron a oír muy seguido de él y de nuestras charlas y aventuras, y seguramente su familia también empezó a oir de mi. Un día a la salida de clases él me invitó a su casa con el pretexto de hacer un trabajo. Recuerdo claramente que esa primera vez me llevo mamá milhoras a mi tarde de tareas con mi pataza, ahí por primera vez reparé que mi amigo tenia un primo que encaja con la imagen clásica de gordito colorado, engreído y abusador, aunque ya lo había visto en el colegio, nunca reparé realmente en él. Y aquella fue la primera de algunas otras en las que me invitaban a la casa de mi amigo y tenía que toparme con el gordito, era totalmente palpable, nosotros no congeniábamos, éramos recíprocamente antipáticos el uno con el otro.

Pero mientras la amistad se mantuviera con quien realmente importaba a mi el resto me daba igual; una tarde la reunión ya no fue de tarea sino simple y llanamente para pasarla en su casa. Llegué en el bólido familiar, (un bochito del 68 CLASICASO!!), en lugar del salón donde solíamos hacer las tareas, pasamos a la sala de ver televisión, y mientras mi amigo bajaba de su cuarto con revistas y algunas colecciones de cosas de lo mas simpáticas, su primo me lanzaba unas miradas feroces, a la media hora cada cual estaba enfrascado en leer algunos comics geniales, de los que para mi eran en esa época unos perfectos y asombrosos desconocidos; los X-men, obviamente el primo, simpatiquísimo como el solo, también quería leer la misma revista que yo tenia entre manos, así que la disputa termino conmigo dedicándome a un grupo de figuras de 15 CMS de alto que a primera vista no había notado, y que eran los inconfundibles héroes de la guerra de la galaxia, me dedique a examinarlos y a alucinar con ellos ya que en esa época, encontrar cosas así era para el 99% de los chicos de esa época, totalmente imposible.

Estaba yo absorto en los detalles de estos mas de 25 caracteres de la película mas famosa de aquellos tiempos, cuando escuche al gordito decirle a mi amigo "...tú lo consientes y él lo único que quiere es aprovecharse de ti y de tus cosas seguro, que se pierde algo", volteé con ganas partirle la grasa al cerdito, pero me aguante, no se por que me aguante (a veces la educación viene de casa y te acompaña donde menos la necesitas). Pero lo que me cayó como un cuchillo en el cuello fue la mirada de mi amigo, y su reacción inmediata de recoger sus cosas y decir en ese momento “mejor veamos televisión”. Se llevo todo lo que había bajado y lo vi subir las escaleras mientras lo imagine contando en silencio sus chucherias, bonitas pero al fin y al cabo chucherias.

Cuando bajo, nos sentamos frente al TV no dije una sola palabra mas, su tía, realmente una simpática mujer, salio como siempre a invitarnos el acostumbrado café con leche. Yo agradecí, me disculpé y me retiré de la casa de mi amigo a esperar en la vereda que me recogieran casi 15 minutos después.

Esa tarde fue la ultima que mi amigo y yo compartimos juntos; de eso hace mas de 24 años, el siguió estudiando en el mismo colegio, algunas veces nos encontrábamos en alguna fiesta y nos levantábamos la ceja, cuando terminamos estudiando en diferentes universidades raras veces nos veíamos y siempre a su iniciativa, pero era fumarnos un cigarro, contarnos 4 cosas y despedirnos, hace un par de años el me volvió a encontrar y empezamos a salir a tomarnos un trago, de cuando en ves; tenemos la costumbre de aturdirnos con charlas intrascendentes por que apenas ese ritmo decae, el silencio que se forma se hace súper incomodo, y nos vamos cada cual a su casa.

El es ahora un señor muy respetable, todavía se viste impecable y sus modos educados no han variado para nada y si alguien sugiere que es medio afeminado, seguro tendría que ser un idiota. Aunque yo siempre tendré el comezón de la mirada que me dio aquella tarde y todavía me duele al recordar su desconfianza; a pesar de que varias veces termine muy mal parado (pero bien abollado) por defenderlo o tantas otras cosas. En fin...

¿Que es lo que define a tu mejor amigo? ¡¡la confianza!!, la confianza en ti y en tu amistad. Sin eso simplemente no eres, simplemente no es; él siempre será una persona de la cual yo tenga el mejor de los conceptos, pero la confianza difícilmente crece nuevamente, el no confió en mi y después de eso yo, ya no confié en el.

Ahora; el concepto de mejor amigo ha cambiado, se ha desvalorizado, uno puede vivir sin tener un mejor amigo, uno puede pasar la vida sin reparar en ese detalle; pero eso si, estoy seguro de que te darás cuenta cuando pierdas alguno y es una pena por que cada vez son menos y menos los que realmente se pueden llamar así.

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