miércoles, 5 de septiembre de 2007

¿Disciplina capilar?

Un comentario, en el post anterior me trajo a la memoria algo que quiero compartirles.

Yo estudie en un colegio religioso para varones, y como todos los colegios religiosos el mío se jactaba y se jacta de formar jóvenes estudiosos, responsables y disciplinados, (en estos tiempos lo hacen por costumbre por que mi colegio hace tiempo que ya no es así). Cuando ingrese a ese colegio en el ultimo año de educación primaria sentía un temor enorme por las cosa que había oído y escuchado de ese colegio, narraciones de castigos, reprimendas y sanciones que a mi me sonaban como torturas. Amigos de mis padres iban a casa a contarles como sus hijos en ese colegio de sacerdotes habían recibido reprimendas severas que quebraron a los muchachones en llanto, y llevaban historias de profesores golpeando traviesos con reglas, punteros y correas, se decía que si uno no llevaba bien el cuaderno del profesor de lenguaje y literatura (que era una leyenda) el profesor tiraba el cuaderno por la ventana y te ponía un cero sin miramientos, incluso ante mi espanto se contaba que el director de estudios era capaz de hacer llorar a los padres de familia solo con hablarles.

En esas condiciones asistí a mi primer día de clases, tenia 12 años y me cambiaban de colegio por segunda vez, y la primera cosa diferente que note en el colegio es que si uno llegaba tarde al toque del timbre te formaban en un lugar aparte y no aparecías en clases hasta la tercera hora. En la que llegabas con cara de exhausto (3 horas de ranas y canguros por llegar tarde, no es poco eh?), lo segundo de lo que fui testigo fue que mi profesor era un convencido de que era mejor que se escribiera en "borrador" y que en casa se pasara a "limpio" por lo que si no tenias el block de notas y estabas escribiendo en el cuaderno de frente, te sacaba de clase previo jalón de orejas, por ocioso. Todos DEBIAN tener su borrador, lápiz, dos lapiceros y una regla en su cartuchera. no hacerlo significaba reprimenda.

Se revisaba siempre que la insignia del colegio estuviera cosida y bien cosida, los zapatitos lustrados, el uniforme limpio y planchado yyyyy el corte de pelo. Para los días de educación física, el uniforme de deportes también debía ser impecable, zapatillas blancas y sin marcas para todos, polos del mismo color y pantaloncillos blancos.

Con el tiempo me adapte a los profesores, a los horarios a las revisiones, ordene mi forma de estudiar, de presentar trabajos y de exponerlos, se trataba evitar las pequeñas fallas, exigirme menos descuidos, y estar siempre limpio y arreglado; los castigos que para ser sinceros rara vez se daban, pero si existían, eran evitables solo con mantenerse del lado de las expectativas generales. Los que no lo hacían recibían jalones de oreja, algún reglazo en la mano y seguro, por que no, algún coscorrón; y si la falta era mayor te ibas a casa para regresar con papá o con mamá.

Mi colegio no era una prisión, tampoco una correccional, pero definitivamente no teníamos las licencias que tenían los otros colegios de poder asistir con zapatillas a clase, o de que el corte de pelo sea opcional o que las tardanzas no fueran un problema, todos andábamos estrictamente uniformados, luego entendí que era para que las diferencias económicas entre nosotros no se reflejaran en el colegio, todos usábamos la misma marca de zapatillas y de zapatos, los cuadernos todos tenían forros de color azul. y cuando había que ser grupo lo éramos por que nos sentíamos iguales.

Con el pelo era toda una guerra y a pesar de que sabíamos de las consecuencias, la rebeldía de los que crecen, nos hacia urdir miles de estrategias y planes para no cortarlo, nos peinábamos con gel, con limón, con aceite de bebe para que el cabello no pareciera tan abundante, y en las formaciones de los buenos días, donde además de orar, recibíamos las palabras de algún sacerdote o profesor, una especie de arenga por el día a empezar. Mientras eso ocurría, un sacerdote, el director de estudios, jugaba al gato y al ratón con los muchachos de los pelos rebeldes, caminaba por la formación tijerita en mano y si encontraba alguna melena escondida simplemente, con la tijerita snip , snip; cortaba un mechón de esa melena, de tal manera que no te quedara opción mas que visitar al peluquero. Jamás fue traumático ni humillante, era el costo de tu travesura y como tal la asumías, aunque no negaré que las ansias asesinas eran secuelas de ese corte.

Y por supuesto si ibas con las quejas con tus papas, es mas que seguro que ellos ya te habían mandado a cortar el pelo ochocientas veces, así que lo que conseguías era un "Te lo dije" e igual terminabas en el peluquero.

En mi colegio la disciplina no era solo capilar era una disciplina de detalles, detalles que forman hábitos, de hábitos que forman personalidades y de personalidades que terminamos disciplinadas. Por que al final la disciplina se trata de eso, de ser conciente de los detalles, de los limites y de las consecuencias, de saber que hay responsabilidades y cumplirlas.

Y por supuesto la disciplina jamas jamas jamas es bien recibida cuando uno esta del otro extremo de la tijerita.

13 comentarios:

Jazmin dijo...

empiezas describiendo una carcel de menores...ahora hay otros métodos pero la escencia de ese colegio, quieranlo o no siempre sera la misma...que bien que aprendiste y que admitas ahora que mucho de lo eres proviene de alli.

Milhoras dijo...

jazmin: No, nunca fue una carcel, pero en ese entonces hace mil años no habia tanta mediocridad, ni hipocrecía. Lo que soy viene de mi y seguro de lo que mis viejos pusieron en mi, el colegio sin duda ayudo, pero darles el credito de lo que al final resultamos es demasiado premio.

Petisita dijo...

como es no? yo valoro muchisimo la disciplina, como profe de niños que he sido me he hecho respetar y eso aqui en yanquilandia es super dificil porque no puedes "abusar" de tu autordad y hacer cosas como cortarles el pelo, o tirarles el cuaderno por la ventana, en menos de lo que canta un gallo estas afuera tu. Pero si creo en la disciplina donde incluyes al alumno en las decisiones que se tomen. Aunque sean niños chicos, ellos entienden los limites y los van a respetar cuando hay una rutina y cuando entienden consecuencias. Es super dificl establecerla pero mi filosofia no incluye el miedo como arma. Espero poder ser asi con mis hijos.

Milhoras dijo...

Peti: El temor como norma no es bueno, pero cuando el respeto se pierde empiezan los problemas, los colegios en gringolandia son testigos de eso.

Tener que entrar a dictar clases sin saber si al muchacho que llamaste la atención ayer te va disparar o no es un extremo al que no deberia llegarse. ante eso prefiero mil cortes de pelo y jalones de oreja

RacuRock dijo...

buen resumen... mi colegio tambien era asi pero mucho menos estricto.. siendo colegio de hijos de militares el corte de pelo era obligatorio pero de ahi a que se paseaban con tijeras no. hizo su efecto en ti todo eso o no?

Dragón del 96 dijo...

Yo también estudie en un colegio para hijos de militares (habrá sido el mismo?) como Racu, pero nunca fueorn tan estrictos como mencionas, salvo algunos profesores que cuando les presentabas malos trabajos hechos, te rompían en la cara el informe... YO LO HE VISTO.

Y hablando de cabello me hiciste recordar al reglamento del colegio donde decía algo como "los alumnos no podrán asistir al coelgio con Africa Look". Yo estuve en el cole durante los 80-90 y el Africa Look ya era algo pasado de moda... hay que actualizar ese reglamento!!!

Slaudos.

Me olvidaba... al final supongo te sentirás agradecido por la formación que el cole te dio, no?

Slau2.

Milhoras dijo...

Racu: bueno el asunto con la disciplina es que uno no termina de apreciarla hasta que te encuentras recomendandola, aplicandola o extrañandola. si hizo efecto en mi? pues, apenas deje el colegio me deje el pelo larguiiiisimo jejeje. y ahora a mis treinta y muchos puedo reconocer donde hace falta un poco de disciplina de la buena y donde la hay.

Dragon: Si, algo que tambien se aprende es no ser ingrato ni mal agradecido. ayudo en mi formación como un buen y correcto milhoras. (no tanto como pudo ser pero si)

Mafa dijo...

Nooo que feito, de verdad que es admirable que le saques el lado positivo. El colegio para mi (no solo tu colegio) es una institución castradora, tienen unas cosas la mayopría de colegios en Perú... Bueno mejor ni recuerdo el mío, tan malo no fue pero no lo recuerdo como la mejor época.

Fiore dijo...

Es todo un caso, eso del "corte de pelo escolar" cada uno de los colegios tienen su manera de ver que es lo correcto para ellos porque los alumnos no lo ven asi.

Un bso

El perro andaluz dijo...

Paso tío. Eso de que la letra con sangre entra, las wiflas. A pesar de no haber sido víctima de tanto atropello (felizmente nadie me ha roto un trabajo en la cara, por malo que haya estado)no creo ser un desastre. Cumplo con mis obligaciones pero conozco mis derechos también.

Nausicaa dijo...

Guay! Así que consegui todo un post con mi comentario, y además muy interesante.

Ser niño conlleva una lucha contra los que ostentan la autoridad, ellos hacen su trabajo y los niños el suyo, un equilibrio perfecto, recuerdos perfectos...

Yo odiaba pasar las cosas a limipio! :P Pero "cualquier tiempo pasado suena simpre mejor"

Muy interesante.

Jazmin dijo...

felizmente todo eso ya fue purgado

Jazmin dijo...

plop se me fue el coment decia que felizmente ya todo eso fue purgado... los tiempos ca,bian, la gente cambia y yo estoy segura de que no fue para tanto ademas sigo manteniendo que la escencia es lo queda en ti, no hablo de educacion que eso viene de casa hablo de formación la escencia está o no?