lunes, 9 de julio de 2007

No aventando changos, por favor!!

Hace algún tiempo, en el intermedio de una conferencia, con un feo café de maquina en la mano conversaba con David Fishman, (si, aunque no lo crean yo también voy a conferencias, y si a veces hablo de cosas diferentes a la paparuladas que suelo escribir, y si, conozco gente interesante).
El buen Fishman que es un trome en administración, innovación, motivación y algo sabe en el manejo de stress se mostraba extrañamente interesado en mi "caso de stress laboral" cuando la mayoría de la gente que conozco arranca de mi lado cuando empiezo a contarles mi "experiencia". y me dijo algo que en ese entonces no logre interiorizar, pero que ahora viene a mi mente para explicar un poco algunas cosas.

Fishman contó la siguiente anécdota; resulta que todos los seres humanos, vivimos la vida con changos en la cabeza, pequeños monos traviesos y pesados que representan nuestros problemas y responsabilidades, y en la medida que tenemos mas, mas estresados estamos, y entre nosotros, las personas "normales" tenemos la costumbre, poco saludable de aventarnos los changos, y lo hacemos todos y lo hacemos siempre, por ejemplo: llegas a tu trabajo y saludas a la persona a la que le habías encargado que haga el presupuesto del área y él inmediatamente despues del saludo te dice, Milhoras, el presupuesto está terminado, hay que presentarlos hoy como me dijiste, pero no se si estará bien, podrías revisarlo por favor. [click , momento Kodak] juacate te avento un chango a la cabeza!, y Tú como eres una persona buena gente le dices ok, yo lo reviso antes de enviarlo. Te sientas en tu escritorio a resolver tus changos y el que acabas de heredar y te llama un pata y te dice "oe brother tengo una reunión con la gente, sal temprano de tu casa para que me recojas así tengo tiempo de arreglar unos asuntos" y tu piensas es mi pata y puedo hacer el esfuerzo, aceptas y juacate recibes otro chango, llama tu tio y te dice juanito no entiende las ecuaciones diferenciales y le he dicho que esta noche vaya a tu casa para que le enseñes, no te molesta nooo? booomb un gorila en la mitra y peor aun, no contento con la cantidad de monos que saltan en tu cabeza; tu mismo, llamas al amigo tragedia que te cuenta una milonga sobre la enfermedad de su abuelita y la desgracia de su padre sin trabajo y de tu propia boca sale el gancho que le quita el chango a él y te lo cargas tú. "no te preocupes comparito, yo me encargo de que el doctor vaya a ver a tu abuelita", yo me encargo de aquello, yo me encargo de lo otro.

Cuando tu pobre infeliz reparas en lo que estas haciendo tienes una colonia de changos en tus hombros y todos los demás a tu alrededor viven felices, azotando tus lomos para que cumplas con lo que ahora es tu responsabilidad, y rápido por favor!! , por que ahora, están esperando que los atiendas y los atiendas bien, por que tu te ofreciste, por que tu dijiste que si, y tu obvia e irremediablemente colapsas.

Esa es la historia de los changos, esa es la historia de muchas personas que viven cargando changos ajenos.

Segun David Fishman, el tema no es la gente confianzuda, ni los chantajes sentimentales, ni tus buenas intenciones, este problema se basa en un afan de aceptación, en un complejo que la gente que pasa la vida recibiendo y recojiendo changos ajenos, tiene. En buen cristiano es la triste historia de los que harían lo que fuera por que los que lo rodean lo acepten, lo encuentren simpático, y en el mejor de los casos vean lo buena gente que es y lo quieran como amigo y como persona. ¡¡ Que premisa mas falsa, por favor!!

Yo en ese momento puse cara de malo y pensé, casi para mis afueras, pinche Fishman, ¿a quien estas diciendo acomplejado? pero muchos meses después, mis cavilaciones me traen a la memoria esas palabras, y me muestran realidades que no aceptan peros. Yo no se decir no!! es mas; Yo soy capaz de darme cuenta de estos errores pero al menor descuido aceptaré y me jalaré changos ajenos! inclusive con una sonrisa en la boca y aun a costa de mi propia estabilidad!

No se si mi punto sea querer que me acepten, lo cual indicaría una deficiencia en mi autoestima (que por definición y orgullo rechazo de plano) o simplemente tengo un afán auto destructivo que me lleva a cargarme de problemas que para nada son de mi incumbencia; y además sufro de una traba psicológica para decirle a la gente NO JODAS! y dejar que el resto se ocupe de su vida. Ser un poquito egoísta y pensar "que lastima pero no es asunto mio".

Si hay un propósito de enmienda en este mundo para mi; que sea ese, no cargar con changos ajenos. por que la verdad, por mas que quieras no cumples con lo que prometes (imposible hacerlo), la gente que vale la pena no te querrá por la cantidad de favores que le hagas, si no por que si, por que eres tú. y al final no te alcanzará la vida, las ganas ni el dinero para hacer felices a todos, ni atender y engreir a los changos de todos.

5 comentarios:

Jazmin dijo...

bueno me parece bien que hayas decidiDo eso ¡YA Y DE UNA BUENA VEZ!
por cierto gracias infinitas gracias por haber cargado con los mios mas de una millonada de veces
TQM

El perro andaluz dijo...

Interesante punto y con muchísimo sentido. Soy uno de los que cargan muchos micos encima y ya estuvo bueno de eso. ¡QUE SE JODA TODO EL MUNDO!, jaja, bueno, no tanto así pero desde hace un buen tiempo evito omplicarme la vida con chongos y changos ajenos.
Saludos.

Milhoras dijo...

Debo aclarar sin embargo, y en honor a la verdad que hay algunos monos titi, que recojí con gusto, y que se me caiga la lenguaaa!!! los volveria a recojer!!. lo sabes verdad?

Marcela dijo...

jajajaj muy oportuno! llegue de casualidad y me parece basante interesante tu sitio..

gracias por compartir tus aventuras

Marcela dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.