miércoles, 1 de agosto de 2007

DELFUS

Delfus

Hace tiempo le debía un post a un lugarcito mágico, escondido en Miraflores entre edificios llenos de luz y gente, como si de la entrada a un refugio se tratara, una puerta de madera de apariencia muy solida, en forma de arco te hará dudar si ese es el lugar; solo los que la conocen se atreveran a abrir la puerta y la luz anaranjada y la música que te recibirá de improviso te confirmaran que ya llegaste, no es grande y si vas con el afán de levantarte a alguna niña fuiste al sitio equivocado, por el contrario es un lugar donde vas a tomarte un trago con tus patas, vas a escuchar excelente música, reírte a carcajadas y de cuando en cuando si eres conocedor y sueles reparar en la gente que te rodea, podrás reconocer a algún cantante, tecladista, baterista o guitarrista de algún grupo roquero, y si eres de los escogidos que saben hacer de la noche música y los tragos te lo permiten podrás, cuando la madrugada aparesca, con tus viejos amigos o con tus nuevos amigos, rescatar recuerdos entre las cuerdas de la guitarra, los dominós de las teclas, los golpes de una batería o las confesiones al micro que te atrevas a hacer.

Ir y ser parte de las tertulias de Delfín, las anécdotas de los que se unen a tus recuerdos y las risas generales terminan por hacernos a todos parte del grupo, una mancha, aunque sea solo por esa noche/madrugada. Historias y ocurrencias de todo tipo de las que terminas siendo auditorio o relator ya que la barra termina siendo solo el pretexto para conocer, reír y compartir con gente interesante.

Un sitio para regresar y extrañar, hace casi un par de años atrás un correo me dio pistas de su existencia y mas por curiosidad y terquedad me dedique a encontrarlo, y aunque la dirección parecía evidente no fue fácil, por eso lo de mágico, por que se esconde a plena vista y por que cuando la gente cuenta los relatos de las noches en el localito suena como si se tratara de un coliseo, y su modesta apariencia parecen confundir la imagen mental que de el tienes.

A Delfus le debo buenos recuerdos con grandes amigos, reencuentros con amigos eternos a los que les mostré el refugio de recuerdos que terminaron siendo luego asiduos asistentes y a los que espero encontrar la próxima vez que la noche me libere de las milhoras que le dedico a vivir.

En Delfus cambie algunas lágrimas por risas y penas en cantos, y la soledad terca de mi corazón, se esfumo por los gritos, risas y aplausos de los que en esas noches fueron MI grupo.

¿Quieren saber donde esta? pues deberán encontrarlo por Uds mismos; si no esto parecería un comercial y no lo es, existe, es tal y como yo lo he contado y mejor! les diré lo que a mi me dijeron, a mi me basto para encontrarlo pero no fue fácil. Buscalo en la calle San Martín.

2 comentarios:

El perro andaluz dijo...

Bien esto eres no...jaja. Pero bacán, esos lugares deben mantenerse así, caletas. Yo tenía un hueco de estos en Barranco que con el tiempo se ha vuelto un lupanar y ya no voy más.
Seguiré tus instrucciones y no me detendré hasta encontrarlo.
Saludos.

Petisita dijo...

Donde estaba yo cuando escribiste este post???
A mi me gusta saber de locales asi en Lima porque como yo no creci en la ciudad donde nací, cuando voy no se a donde ir. Y una de las razones por las que entré al mundo blogger fue preciamente encontrar gente que viviese en Peru que me ayudase a retomar mi conexion con Lima Limón y el Perú en general.