martes, 3 de junio de 2008

Herbi, el herbo testarudo

Hace algunos meses, que parecen menos de los que fueron, extrañas coincidencias trajeron a mi casa dos pequeños seres, dos hamsters; uno de ellos de color blanco y negro que tenia cara de gruñón, la oreja partida por bronquero y se le notaba mal humorado y otro blanco con marrón, bastante tierno, dócil y jugueton y por ser de menor tamaño, mas fácil de atraer simpatías.

Como antecedente inmediato con estos pequeños seres yo tengo el recuerdo de una familia de hamsters que le fue regalada a mi hermano menor hace mas de 15 años, familia que mi hermano cuido con mucho esmero y cariño, yo los vi alguna vez cuando volvía a casa en mis vacaciones de la universidad, y eran graciosisimos y simpáticos y para una familia como lo mía muy querendona, eran las mascotas perfectas. peeeero conforme el tiempo fue avanzando esta pareja de roedores tuvo descendencia y ahí comensaron los problemas a los días de nacidos los pequeñisimos bigotones estaban muertos y los papas empezaron a comportarse violentamente entre ellos.

Eso fue lo ultimo que vi, hasta que un tiempo después me contaron que la hembra había muerto y unos días después el macho también había ido a correr en la rueda de la jaula celestial para hamsters.

El concepto que me quedo es que los hamsters son unos seres muy tiernos pero de personalidad bastante complicada, cosa que corroboré mucho después leyendo algunos libros y conversando con personas que tenían y habían tenido hamsters.

Los señores de bigotes son unos tipos bastante territoriales, en una jaula solo puede haber un macho y punto, si hay dos por mas de que uno se chiquito y otro viejisimo estos se lanzaran en un combate a muerte. Cuando la señora herbo va a tener crías se pone super hiper violenta y extra protectora del territorio que estima sera de sus hijos, así que con frecuencia la encontraran tratando de sonarlo al macho.

La especie en general tiene un organismo bastante delicado, si se les ocurre darle alimentos que no son los indicados pueden matarlos, a pesar de lo que se piensa y paresca no todos los roedores comen de todo.

Y cuando en una pareja alguno de ellos se muere, el otro no tarda en morir, se dice que de pena.

Con estas perspectivas cuando mi esposa me mostró los taaan esperados (por ella) hamsters, yo arrugué un poco la nariz y no por asco, sino que me temía que algunas penas y penitas llegarían pronto a la casa.

Felizmente ambos eran machos, por lo que cada cual tenia su jaula independiente, mis temores y las previsiones de la dueña de casa hicieron que su dieta sea la adecuada, y que ambos dientones tuvieran un tiempo de travesuras fuera de la jaula, pues son criaturitas bastante activas y necesitan correr bastante para no volverse locos.

y hasta les compramos unas bolas de plástico en las que ambos podían correr independientemente por toda la caza dandole cabezasos a los pies que se les cruzen, les gusta la compañía.

Una tarde al llegar del trabajo mi esposa, me llama y me avisa que el mas pequeñin de los bigotones estaba medio raro, fui a verlo y estaba tan raro como un pan de la semana pasada, duro, duro, duro, en algún momento entre que salimos a trabajar y el retorno a casa, el bichito había muerto. no se si seria el frió, o si se sentía solo, o si le cayó mal algo. simplemente se fue.

Demás esta decir que fue una penisima total, el mas simpático y chiquito de los dos huéspedes nos había dejado, yo sospechaba que el otro no lardaría en dar el portazo, pero para mi sorpresa, el carácter del que quedaba cambio, se puso mas sociable, ya no se desespera al salir, espera tranquilo que lo saque de la jaula y se mete solito a la bola de plástico para pasear por la casa, uno que otro tropezón me ha causado, pero no negare que es compañía; se ha puesto jugueton, cuando no esta en la bola pasea por los rincones y se sube a la cama, siempre hay que echarle un ojo, no por lo que pueda hacer sino por que podemos no verlo y apachurralo al caminar y brrrrr no gracias, es bastante inteligente y gracioso y podría jurar que cuando la reina de la casa lo llama el viene corriendo dentro de su bola.

El bichito y yo hemos conversado seriamente y le he dicho que si se tiene que ir no lo haga sin despedirse. aunque mucho caso no creo que me haga.

Esa es la historia del herbo que de puro terco sobrevivio a mis espectativas, y se ha echo parte de mi casita. y si tengo que darles una recomendación, les recomendaria que no tengan hamsters, son muy delicados uno se encariña mucho con ellos y cuando se mueren dejan una penita muy penosa.

:p

2 comentarios:

Dragón del 96 dijo...

Yo he criado hamsters por años, dos también en los ultimos dos años. El penultimo era un Hamster Sirio, son los tipicos que se ven cuando googleas hamster y estos tienen un temperamento como el que indicas. Por otro lado, existen los hamsters rusos, mas pequeños, no muy peludos y estos son mas cariñosos con sus crias, no se las comen y se pueden criar en familia. Este fue mi ultimo hamster y se murio de pena cuando me fui de viaje por un mes al norte. Ya no me atrevo a tener otro.

Slaudos.

Pollo especialista dijo...

Nunca los he criado...pero se que son animalitos muy delicados y cualquier "partida" de nuestras mascotas da mucha penita pero que bonito es disfrutar de su compañia y ofrecerles lo mejor que podamos