lunes, 25 de octubre de 2010

puntos decimales

Hace exactamente un año, juran que por mi bien mas que por  mi daño,

Me mandaron de ser capitán a lucirme como obediente edecán;

sabrán que  mamá no tuvo hijo  cojudo, por eso al  toque caí en  cuenta

que me querían sacar por un tubo.

Así, empezaba como flamante  asesor,  de desarrollos muy ordenados  

y  en enero cuidaba 30 metros cuadrados arriba del ascensor;

Pasaba el día asado en una mala chamba con paga, quizá solo salvado por  la vista del edificio de Saga;

vaya esfuerzos que urdían para hacerme quedar mal, yo gestionaba todo el día, mientras se cambiaba el plan original.

Nunca me tuvieron fe, nunca fui de su confianza; y era su única esperanza que les diga “sorry, la cague”;

a ver si algún día se enteran, a ver si les pasan el talán, esta es mi carrera, no estoy aquí por lindo o  galán.

Como todo en esta vida es cambiante y solo es cosa de tener confianza, el mismo que le dijo adelante, hoy  no daría media luca por su fianza.

Si no te gusto el cuento o si mis rimas no te suenan bien, solo digo estoy contento, si no lo digo yo, ¿entonces quien?

Si en estas líneas moraleja no ves, búscala sin prisa y confianza, pero  para mi claro es: quien menos jode mas avanza.

;P

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